Reseña: "La guerra no tiene rostro de mujer" de Svetlana Alexiévich (Libro)

Título: La guerra no tiene rostro de mujer | Autora: Svetlana Alexiévich
Editorial: Debolsillo | Precio: 9'95€

***

Svetlana Alexiévich nació en 1948 en Bielorrusia. Es una reconocida periodista, escritora y ensayista, cuyas obras ofrecen un retrato crítico de la antigua Unión Soviética y de las secuelas que dejó en sus habitantes. 
En sus años de escritora, ha cultivado un nuevo tipo de novela que ella denomina "de voces", en la que los narradores son seres humanos corrientes, a los que normalmente no se les proporcionaría una voz para contar su propia historia. En sus numerosos libros, traducidos a más de veinte idiomas, la autora bielorrusa trata de aproximarnos a la dimensión humana de los hechos más atroces a través de la continua yuxtaposición de testimonios

A lo largo de su carrera, ha recibido numerosos galardones y premios, entre los que podría destacar el Premio Nacional del Círculo de Críticos de Estados Unidos por Voces de Chernóbil (2006), el Premio Médicis de Ensayo en Francia por Tiempo de segunda mano (2013) y el Premio Nobel de Literatura (2015), por "sus escritos polifónicos, un monumento al sufrimiento y al coraje de nuestro tiempo". 

En La guerra no tiene rostro de mujer, Alexiévich da voz a cientos de participantes femeninas del Ejército Rojo, que ofrecen "sus colores, sus olores, su iluminación y su espacio". Cuarenta años después de haber terminado la II Guerra Mundial, la autora comienza una gran tarea de investigación, en la que intenta recuperar la memoria de cientos de mujeres que participaron en la guerra, con apenas 15 o 16 años, y que han sido olvidadas en sus casas, en asilos, en granjas... que han sido apartadas de la narración de la historia, en la que solo ha habido cabida para el punto de vista de los grandes héroes vencedores. Viaja por toda la URSS para dar testimonio de todas esas voces que, de no ser por este libro, quedarían olvidas y se perderían para siempre. Estos testimonios se transforman, en este libro, en una sórdida historia que remueve las conciencias de los lectores y nos transporta a una de las épocas más terroríficas del ser humano. 

"Dejamos de llorar porque para llorar hacen falta fuerzas. Lo único que queríamos era dormir." (Valentina Pávlovna Maksimchuk, servidora de una pieza antiaérea)


En el libro se reflejan los cuatro duros años que tuvieron que sufrir miles de personas que combatieron contra el ejército alemán, para defender su tierra y, posteriormente, para hacerlo retroceder hasta Berlín. Se nos muestran pueblos arrasados, violaciones, torturas... pero todo respaldado por una fuerte voluntad de resistir y de defender a la Patria. Aunque la lectura en ocasiones se pueda hacer un poco monótona, por la continua yuxtaposición de fragmentos los testimonios de las mujeres silenciosas, con cada palabra se despierta en nuestras mentes el dolor del sufrimiento humano ante unas circunstancias hostiles. 

"Nadie se atrevía a transmitir la orden a la madre, pero ella lo comprendió. Sumergió el bulto con el niño en el agua y lo tuvo allí un largo rato... El niño dejó de llorar... El silencio... No podíamos levantar la vista. Ni mirar a la madre, ni intercambiar miradas..." (Anónimo)

A lo largo de cada una de las páginas del libro, Alexiévich nos muestra las dos caras de la victoria soviética: la victoria y las cicatrices que deja. Cada una de las mujeres que aparece en este libro fue acallada y rechazada por la patria a la que habían defendido. Tras ser despreciadas y ninguneadas en un ejército que entendía la guerra como un asunto de hombres, no de niñas, y tener que luchar por ser reconocidas como soldados, tuvieron que seguir luchando tras la guerra para reinsertarse en la sociedad. La guerra no tiene rostro de mujer es un ensayo elaborado por mujeres acalladas, en el que se muestra la eterna lucha de las mismas ante una sociedad que las ha menospreciado y relegado al olvido